Ni el más exigente de los aficionados del Armani Exchange Milán estará descontento con su equipo, tercero de la Euroliga, que derrotó al CSKA en el partido de consolación por 83-73. Y no lo estará no solo por la victoria ante los rusos, sino porque de la mano de Ettore Messina han cuajado una temporada magnífica. A punto estuvieron de meterse en la final y sobre todo han puesto los cimientos para un futuro brillante para el conjunto italiano. De la mano de Sergio Roríguez, Datome no jugó, el Milán es ya un equipo a tener en cuenta en Europa.

Sin nada más en juego que el honor de ser el tercer mejor equipo de Europa, CSKA y Milán jugaron mucho más liberados que en semifinales. Pocas faltas, buenos porcentajes de tiro y alguna acción vistosa que difícilmente se hubiese visto en una final. Arrancó el partido con cierta ventaja para el CSKA (20-23) sin que ningún jugador de los dos equipos destacara por encima del resto. Ambos técnicos repartieron minutos, en un partido al que ninguno le perdió la cara, pero en el que tampoco invirtieron todos sus recursos.

Shengelia, el mejor del CSKA

Solo Shengelia destacó por encima del resto durante una primera mitad, a la espera de que Punter, Sergio y Clyburn se apuntaran a la fiesta. Prácticamente todos los ataques fueron en estático y, hasta los 18 minutos, no se oyó gritar a Messina en una muestra más de que el de hoy no era un partido que decidiera nada importante. Ambos jugaron un baloncesto vistoso, y gracias a una actuación más coral Armani Milán cogió la iniciativa (40-34).

Entre Roll y Sergio Rodríguez, acertado de tres, aumentaron la diferencia en el electrónico sin que el CSKA se descolgara aún del partido. De hecho los rusos no pararon de fallar triples (2 de 14) pero ni así logró el Milán decantar el partido. Otra vez Shengelia, el mejor, apretó a los italianos (51-49). Eso sí, con la ayuda de Voigtmann.

Con todo por decidir pero nada en juego, el último cuarto fue (como todo el partido) muy fluido. Ni demasiadas faltas, ni tiempos muertos, ni interrupciones en un partido que ambos deseaban acabar. El CSKA vivió sobre todo de controlar el rebote, tampoco es que fuera una superioridad aplastante en este aspecto, pero le mantuvo en el partido. (66-57). Pero Milan no se relajó. Micov y Moraschini superaron también los 10 puntos cada uno y sin Shengelia en pista el CSKA fue incapaz de aguantar el ritmo anotador de los italianos. Hicieron los rusos un último ademán de pelear por el choque, pero con las mismas ganas con las que jugaron los 40 minutos. Pocas.

Últimas noticias | Diario ASOlimpia Milano, PBC CSKA Moscú, Final Four, Euroliga, Fase final, Baloncesto, Equipos, Competiciones, DeportesRead More


0 comentarios

Deja una respuesta

Avatar placeholder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *